Un coche de 8.000 euros puede encajar en tus ahorros y resultar demasiado caro para tu presupuesto mensual. Para saber si puedes mantenerlo, necesitas sumar combustible, seguro, revisiones y otros pagos que no aparecen en el anuncio. Aquí tienes un método para hacer las cuentas antes de comprar.
La idea clave: calcula por separado el dinero que necesitas cada mes y el coste total de tener el coche durante varios años. Así evitarás confundir una cuota pequeña con una compra económica.
Imagen de cabecera: Dacia Sandero III, fotografía de 2021. Foto: crash71100 / Wikimedia Commons, CC0. El vehículo ilustra la guía; los cálculos no corresponden a este modelo.
Qué gastos debes incluir
Uso diario. Anota los kilómetros que recorres y calcula el combustible o la electricidad. Añade aparcamiento, peajes y cualquier otro gasto habitual de tus trayectos.
Pagos periódicos. Incluye el seguro, el impuesto de circulación, la ITV cuando corresponda y las revisiones previstas. Utiliza tu presupuesto de seguro, tus recibos y las tarifas aplicables a tu vehículo: una cifra genérica puede quedarse muy lejos de tu caso.
Desgaste y averías. Los neumáticos, los frenos o una reparación no se pagan todos los meses, pero necesitan espacio en el presupuesto. Separar una cantidad mensual ayuda a repartir esos desembolsos. Esa reserva sigue siendo ahorro hasta que la utilices.
Compra y financiación. La entrada, los trámites de compra y las cuotas del préstamo van aparte. Si compras de segunda mano, añade los impuestos y gastos de transferencia que correspondan a la operación, sin duplicar los conceptos incluidos en el precio.
Ejemplo: un presupuesto mensual de 250 euros
Este es un supuesto didáctico, no una media española ni una oferta de mercado. Imaginamos un coche ya pagado, 12.000 kilómetros al año, un consumo de 6 l/100 km y combustible a 1,60 €/l. Todos los importes son hipótesis para enseñar el cálculo.
| Concepto | Presupuesto anual | Reserva mensual |
|---|---|---|
| Combustible | 1.152 € | 96 € |
| Seguro | 480 € | 40 € |
| Impuesto de circulación | 120 € | 10 € |
| ITV, importe anualizado | 48 € | 4 € |
| Mantenimiento programado | 300 € | 25 € |
| Reserva para neumáticos | 180 € | 15 € |
| Reserva para averías | 360 € | 30 € |
| Aparcamiento y peajes | 360 € | 30 € |
| Total | 3.000 € | 250 € |
Los 250 euros incluyen reservas para gastos futuros: no significa que salgan de tu cuenta exactamente 250 euros cada mes. La ITV también se ha repartido en un importe anual equivalente; utiliza el coste y la periodicidad que correspondan a tu coche. Este ejemplo excluye compra, financiación y pérdida de valor.
Cómo calcular el combustible con tus kilómetros
Gasto anual = kilómetros anuales × consumo en l/100 km ÷ 100 × precio por litro. En el ejemplo: 12.000 × 6 ÷ 100 × 1,60 = 1.152 euros al año, o 96 al mes.
Si recorres 20.000 kilómetros con esas mismas hipótesis, serían 1.920 euros al año: 160 al mes. Solo ese cambio eleva el presupuesto anterior de 250 a 314 euros mensuales. El desgaste también podría aumentar, aunque aquí lo mantenemos constante para aislar el efecto del combustible.
Para un eléctrico, sustituye litros por kWh y precio por litro por coste del kWh. Usa, si puedes, la energía facturada en la recarga, incluidas las pérdidas, y una tarifa ponderada si alternas carga doméstica y pública.
Si lo financias, mira más allá de la cuota
Con una cuota hipotética de 180 euros, necesitarías prever 430 euros mensuales durante el préstamo en el ejemplo anterior. La entrada y una posible cuota final requieren su propio ahorro.
Antes de elegir, compara el desembolso completo: entrada, cuotas, comisiones, servicios asociados y pago final. Un descuento por financiar no garantiza que la operación sea más barata. El Banco de España explica qué revisar en la financiación de un coche, incluidas las condiciones de permanencia y los productos vinculados.
El gasto que no ves en el banco: la depreciación
La depreciación es la diferencia entre lo que pagas por el coche y lo que recuperas al venderlo. No es una factura mensual, pero sí forma parte del coste de propiedad.
Supón que compras por 8.000 euros y vendes cinco años después por 4.500. La pérdida de valor sería de 3.500 euros: unos 58,33 al mes. El precio de venta es una hipótesis, no una previsión garantizada.
Coste total del periodo = compra + gastos de adquisición + uso y mantenimiento realmente pagados + coste de financiación − importe de venta. Al usar esta fórmula, no sumes otra vez el capital devuelto en las cuotas: ya está incluido en el precio de compra. Tampoco cuentes como gasto las reservas que finalmente no hayas utilizado.
Cinco comprobaciones antes de decidir
1. Pide un presupuesto de seguro para la unidad concreta. Hazlo antes de reservar el coche y compara coberturas equivalentes.
2. Revisa el mantenimiento próximo. Un precio atractivo puede coincidir con neumáticos gastados o una revisión importante pendiente. Nuestra guía sobre qué revisar al comprar de segunda mano te ayuda a preparar la visita.
3. Calcula tus recorridos reales. Incluye trabajo, compras, ocio y viajes. No extrapoles únicamente el trayecto diario.
4. Conserva margen para imprevistos. Una reserva mensual necesita tiempo para acumularse. No equivale a tener dinero disponible para una avería nada más comprar.
5. Compara coches con el mismo horizonte. Usa los mismos kilómetros y años de propiedad. Un coche que consume menos puede compensar parte de un precio mayor, pero la diferencia debe salir de tus cuentas.
Entonces, ¿cuánto puedo gastar en mi coche?
Empieza por tus ingresos y gastos habituales y determina cuánto puedes dedicar al vehículo sin comprometer otras necesidades. Después comprueba si ese margen cubre uso, pagos periódicos, reservas y financiación. No hay una cantidad mensual que sirva para todos.
El mejor presupuesto es el que puedes actualizar: sustituye las hipótesis de esta guía por presupuestos y recibos, y revisa las cifras cuando cambien tus kilómetros. Un coche barato de comprar solo será una buena elección si también puedes mantenerlo.

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